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Toxina Botulínica


Toxina botulínica

 
Actualmente, el botox tiene gran éxito y se ha convertido en una de los tratamientos cosméticos más demandados. Hace más de 30 años el botox ya se utilizaba como tratamiento para corregir problemas oculares como el estrabismo y fue en una de estas consultas, donde se observó la peculiaridad de la toxina botulínica en la eliminación de arrugas y líneas de expresión. En 1987, una oftalmóloga canadiense, Jean Carruther, aplicó botox a uno de sus pacientes para solucionarle una contracción en un párpado y el resultado fue impresionante, pues además de acabar con el problema, le desaparecieron las arrugas que se forman en el entrecejo y las patas de gallo.  Hoy en día son las mujeres las más preocupadas por su aspecto físico y las más interesadas en el rejuvenecimiento a través de esta técnica, pero no es secreto que cada vez más hombres reclaman servicios de este tipo.
 
El botox es un tratamiento médico sencillo e indoloro que consiste en la aplicación de microinyecciones de toxina botulínica en ciertos músculos con el fin de relajarlos y conseguir que la contracción disminuya y que las arrugas y línea de expresión desaparezcan. El botox es un tratamiento mínimamente indoloro y no quirúrgico cuyo uso estético más conocido es el de minimizar la presencia de las arrugas dinámicas que aparecen en el rostro, y que han puesto de moda un gran número de personas famosas, principalmente del mundo del cine y la moda.
 
El margen de actuación del Botox es amplio y sus aplicaciones son varias. Entre ellas, se puede destacar:
 
  •     Tratamiento de las arrugas faciales
  •     Tratamiento de la hiperhidrosis
  •     Distonías focales (blefarospasmo, espasmo hemifacial, distonía cervical, distonía oromandibular, distonía laríngea o disfonía espasmódica…)
  •     Espasticidad (en concreto, en la espasticidad presente en pacientes con parálisis cerebral)
Por último, es interesante mencionar que algunos tipos de migrañas se benefician del uso del Botox.
 
Los resultados del tratamiento de arrugas con Botox son muy beneficiosos puesto que consigue atenuar y retrasar las arrugas de expresión que se van desarrollando con el paso del tiempo sin cambiar la expresión natural del rostro o su armonía. Los mejores resultados de esta técnica se obtienen en el grupo de edad de las personas entre 30 y 50 años, puesto que además de corregir los pliegues cutáneos más visibles preexistentes, previene la formación de nuevos surcos faciales. Los primeros efectos se pueden observar transcurridos dos o tres días pero el resultado completo no será visible hasta después de pasadas dos semanas de la aplicación.
 
Los efectos de este procedimiento son temporales y por tanto, reversibles, con una duración aproximada que oscila entre los 4 y los 6 meses.
 
El Botox® se puede combinar con otras técnicas de rejuvenecimiento facial para conseguir resultados más completos como:
 
  • Laser Fraccionado CO2
  • Luz Pulsada
  • Peelings
  • Bioplastía o rellenos faciales
  • Radiofrecuencia
 
Existen actualmente diferentes toxinas botulinicas disponibles en el mercado: Botox® Vistabel®, Azzalure®, Bocouture® con diferentes presentaciones, efectos y duración.
 
 
 
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