Capitulo III: Evolucion del Termalismo y creacion del Hotel Termas Marinas El Palasiet

  • El: 12.12.2011 11:28:18

Tras la apertura del Centro de Termalismo en 1966 y la construcción en 1970 de un edificio anexo con 50 habitaciones más para albergar a pacientes daneses dependientes del Ayuntamiento de Copenhague, se ampliaron las instalaciones con la compra del Hotel El Palasiet.  Con ello, la cantidad de escandinavos (suecos y daneses) entre el centro de Termalismo y el Hotel El Palasiet, llamado entonces “Residencia Marie”, alcanzó la cifra de 200 enfermos, con unas 40 personas (enfermeros y fisioterapeutas) procedentes de Suecia y Dinamarca.

Imagen antigua del Hotel El Palasiet

El complejo sanitario se consolidó con una clientela nacional y extranjera, hasta que en 1975, ocurrió el famoso Proceso de Burgos. unos meses antes del fallecimiento de Franco, y en el que fueron fusilados varios terroristas de ETA y del FRAP. Ello supuso una gran reacción internacional contra España, incluso con el intento de asalto a la embajada española en Bruselas. Al día siguiente de estos fusilamientos en 1975, llegó un teletipo que nos informaba que todos los enfermos suecos y daneses serían evacuados junto a todo el personal escandinavo. Fue un duro golpe, especialmente para la residencia Marie que se nutría fundamentalmente de enfermos daneses, el Hotel El Palasiet se quedó completamente vacío. Lo increíble de aquella decisión política fue que los suecos fueron trasladados directamente de Valencia a Yugoslavia, con una dictadura comunista donde tampoco se respetaban los derechos humanos. Pese a esta difícil situación, el Termalismo siguió con su actividad, gracias al uso de su clientela, privada y procedente de la Seguridad Social nacional y extranjera, con enfermos franceses y suizos.

En las primeras elecciones democráticas, el 15 de junio de 1977, fui elegido senador por la Unión de Centro Democrático por la provincia de Castellón. Ello coincidió con una importante crisis económica en España, que obligó a los políticos a firmar los famosos pactos de la Moncloa. El Centro del Termalismo comenzó a pasar ya una época económicamente difícil, con unas disminuciones de la clientela privada y unos retrasos importantes en los pagos mensuales del Instituto Nacional de Previsión.

Vista del Hotel Termas Marinas El Palasiet desde la azotea del Termalismo

Como era previsible, la llegada al poder del PSOE de Felipe González, en 1982, significó que la Sanidad sería solo gestionada por el sector público con la prohibición soterrada de colaboración o concertar con el ámbito privado sanitario. Ese dogma socialista de que las empresas privadas no pueden intervenir en la gestión de la sanidad o educación pública, que yo ya había conocido en la Francia de los años sesenta, fue el principio del fin del Termalismo.

En 1982 con aquella victoria del PSOE en las elecciones generales y posteriormente en los comicios autonómicos y municipales, aparece en Castellón el clan socialista de los sanitarios dentro del entramado de familias que tanto lastran la organización del PSOE en Castellón. El máximo referente y jefe de filas de aquel clan fue Juan José Esteve. Es Este grupo fue el que impulsó y consiguió el cierre del Termalismo. Anticipándome a lo que iba a suceder con el Centro de Termalismo con la victoria del PSOE, dimití como presidente y director general de dicha empresa y evité el disgusto del día a día y de cómo acabaría cerrando el Termalismo. Con ello pretendí evitar la tentación de la persecución política por mi relación con la empresa pero desgraciadamente no fue así. Esta decisión dolorosa no me impidió seguir diariamente los avatares del dramático y esperpéntico cierre de un establecimiento ejemplar solo por motivos políticos. Además, yo en aquella época era ya presidente de la diputación de Castellón, por lo que mis socios franceses pensaron que, por mi filiación política, aún pude provocar más fobia del PSOE hacia un centro privado. Ello fue decisivo para que en 1981, 11 años antes del cierre definitivo del Termalismo, presentara mi dimisión irrevocable y siguiera ejerciendo la dirección del Hotel Termas Marinas El Palasiet de Benicassim, que afortunadamente permanece abierto y modernizado a fechas de hoy, siendo uno de los mejores centros de talasoterapia del mundo.