Capitulo IV: Cierre del Termalismo

  • El: 19.12.2011 10:58:11

Como ya he anticipado, con la victoria del PSOE en 1982, se perpetró un ataque increíble y absurdo hacia las clínicas privadas en toda España. Aún puede leerse en las hemerotecas noticias como que en Valencia cerró la clínica San Juan de Dios, o que la mejor clínica de España, como era la que mantenía la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, redujo su personal en casi 900 personas, ya que se rompió el convenio con el Insalud. Era entonces ministro de Sanidad del gobierno del PSOE, el profesor Ernest Lluch, poco preparado para la gestión de la Sanidad, pues era docente de Economía y nunca había gestionado una empresa y menos una empresa sanitaria.

Cartel del Termalismo

El Centro del Termalismo pasó desde entonces una dura trayectoria económica, que terminó en 1992 con su cierre por desahucio judicial, que algunos propietarios del inmueble arrendado promovieron ante los tribunales, como fue el caso dramático de los señores Carpi y Forner.

Afortunadamente, evité vivir el cierre del Termalismo, puesto que dimití en 1981 de todos mis cargos, incluso del de médico director, trasladando mi actividad como médico y administrador al actual centro de talasoterapia Hotel Termas Marinas El Palasiet, totalmente independiente ya entonces del Termalismo. Las funciones de director gerente las ejerció don Luis Florit, por decisión del Consejo de Administración desde mi dimisión irrevocable.

Primer cartel del Hotel Termas Marinas El Palasiet

De los balances contables de aquellos últimos años antes de su cierre, se desprende que el Termalismo entró en unas cuantiosas pérdidas económicas anuales, especialmente entre los años 1987 a 1992. Y ello acabó cuando la autoridad judicial ordenó su cierre por desahucio al no poder hacer frente a los pagos del alquiler de dos propietarios del edificio. Estos dos propietarios ya antes de conseguir el desahucio embargaron los activos del Termalismo, que eran más de 12.000 metros del Complejo Inmobiliario privado Montecasim, cuyo valor era entonces de varios centenares de millones de pesetas. Igualmente, el propio Estado embargó los pagos pendientes de su Seguridad Social.

Fue un calvario el traumático cierre del Termalismo en 1992, que acaparó un gran interés mediático. Se creó una plataforma de pacientes realizando tratamientos de Rehabilitación que llegaron a publicar una acusación al Insalud afirmando que el Termalismo se “cerraba” sólo por cuestiones políticas. De hecho, el Insalud en Castellón dirigido por el PSOE ahogó económicamente la empresa gestora del Termalismo, pagándole en 1984, 4.800 pesetas al día, reduciendo el número de enfermos de la Seguridad Social en un 50%. El Dr. Esteve dirigió el derrumbe financiero del Termalismo. Es triste recordar que, la noche que, con ambulancias, se evacuaron unos 60 enfermos al Sanatorio de la Magdalena para cumplir la sentencia judicial de desahucio, el Insalud pagaba unas 7.000 pts/día por enfermo. Cuando fueron ingresados en el Hospital de La Magdalena (antiguo hospital Antituberculosos de Castellón), el coste se elevó a más de 26.000 pts/día. Increíblemente, el clan sanatorio del PSOE de Castellón consiguió su propósito a costa de una barbaridad social, sanitaria y económica. Finalmente fue aún más inexplicable la actuación del anterior alcalde de Benicassim,, Francesc Colomer, que no movió ni un solo dedo por evitar el cierre del Termalismo que tanto bien y tanto progreso ofreció a su pueblo, especialmente por su impacto económico y de empleo. La mayor parte de los trabajadores del Termalismo residían en el pueblo. Para rematar la faena, el Sr. Colomer, en aquellos dramáticos momentos, acusó a los propietarios del edificio del Termalismo de especuladores, como consta en las hemerotecas. En 1994, el Sr. Colomer calificó, en el PGOU de Benicassim,, de servicio público dicho edificio, con una calificación que hoy en día sólo puede autorizar para realizar una actividad religiosa (una iglesia), una deportiva (campo de fútbol) o comercial (un mercado).

Los centros de talasoterapia en Francia que promovieron el Dr. Jordá y el financiero Jean Mahé Helienthal en San Juan de Luz, Le Normandy en Graville y el centro Helio-Marin de Colliure, siguen abiertos y colaborando con la sanidad francesa. El centro del Termalismo cerró hace 18 años. Claro que en estas tres localidades no han tenido a un Colomer como alcalde, ni un clan sanitario, dogmático y fanático, en el Partido Socialista francés.

¿Estaría aún abierto el centro del Termalismo si se hubieran decidido el Dr. G Jordá y Mahé por construirlo en Benidorm o en Marbella? Estoy convencido que sí.