CARTA A ENRIQUE DE DIEGO

  • El: 07.03.2012 20:07:07

 Antes de las elecciones del 20-N Enrique de Diego escribió un libro dedicado a Rajoy y titulado “Para salvar a España”.

            En este libro se describen de forma sucinta una serie de medidas que debía de tomar el hoy Presidente del Gobierno para salvar al país en los “críticos y decisivos momentos que vive España”.

            Además de recordar la independencia del poder judicial o que las Comunidades Autónomas son insostenibles al igual que el Estado de Bienestar Social tal y como está gestionado actualmente. También dice que la sanidad estatal se está viniendo abajo.

            En este sentido, como se hace referencia en este artículo, quiero expresar mi agradecimiento al señor de Diego al mencionar la gestión de la Consellería de Sanidad del Consell presidido por Eduardo Zaplana, cuando yo tuve el honor de ser Conseller de Sanidad de 1996 al 2000.

            En su libro de Diego resume la gestión de la siguiente forma:

LA SANIDAD ESTATAL SE ESTÁ VINIENDO ABAJO- ENRIQUE DE DIEGO

            Ustedes, señor Rajoy, los políticos profesionales han hecho creer a la gente que sin su desvelo no habría Sanidad. Y la verdad es que están a punto de haber generado un problema gravísimo porque la Sanidad estatal se está viniendo abajo, por la ineficiencia inherente a todo lo estatal, cuando el Estado se sale de sus funciones propias. No se nos ha hecho caso a los que, durante décadas, venimos avisando de este gravísimo y previsible problema y ahora se están tomando medidas que hacen temer por la agonía o el derrumbe estrepitoso de la Sanidad estatal.

            Hay fórmulas experimentadas que representan ahorro y mejoran la gestión. Es el caso del llamado “Modelo Alzira”, puesto en marcha por Joaquín Farnós Gauchia, cuando fue conceller de Sanidad de la Generalitat valenciana, entre 1996 y 2000. Médico y con dilatada experiencia empresarial –había puesto en marcha el pionero Centro de Termalismo Marino y recuperación funcional en Benicassim­- al llegar a la Consellería de Sanidad valenciana me encontré con una plantilla de casi 50.000 personas y más de 1.000 centros sanitarios entre hospitales, centros de salud y consultorios, saunas, etc, etc. Todo ello con un presupuesto de más de medio billón de pesetas (casi el 50% del presupuesto de la Generalitat Valenciana). El 10% del presupuesto del gobierno valenciano era para farmacia.

            Apliqué la experiencia de mi anterior gestión privada para introducir cambios de gestión que mejorasen el rendimiento económico y sanitario. Así, se creó la central de compras (para todos los hospitales). Se utilizaron la clínicas privadas: encontramos una lista de espera quirúrgica de 57.000 pacientes y la rebajamos a 7.000, llegamos a operar en clínicas privadas a más de 100 mil personas a un coste inferior al de nuestros hospitales públicos. Abrimos los quirófanos por las tardes: había 57.000 personas esperando operación de cataratas, hernias, prótesis coronarias, etc., y teníamos quirófanos cerrados.

            Se introdujeron los genéricos por primera vez en España lo que representó un ahorro de unos 3.000 millones de pesetas por año hace 12 años. Todas estas innovaciones culminaron con el modelo de gestión sanitaria en el hospital de Alzira. Desde un principio objetivo era la introducción de criterios de gestión empresarial en un centro sanitario público, donde también ocurría lo de “vuelva usted mañana” de Larra. Debíamos por tanto encontrar un nuevo modelo de gestión que tuviese como objetivo principal los principios de eficacia económica al mismo tiempo que se mejorase la atención sanitaria.

            En el área 10, no existía un hospital público, lo que nos permitió introducir en ese hospital que había de construirse, lo que después se llamaría “modelo Alzira”. Este modelo hizo posible el cambio de modelo de gestión pública por la gestión con criterios de empresa. Tan simple como lógico: la fórmula fue, adjudicar mediante una concesión administrativa, un servicio sanitario como era el hospital de Alzira. Los fundamentos y características del modelo Alzira fueron:

            1º  El elemento fundamental, el pago capitativo a la empresa adjudicataria (en este caso una UTE como Adeslas y cajas de ahorro valencianas). Este pago capitativo era de un 30% menos que el coste de un hospital público por persona. En el caso el hospital de Alzira con 250 mil personas, significaba, pues, un ahorro importante de un 30% de coste por persona/año.

2º  La empresa que ganó la adjudicación, Ribera Salud S.A., tuvo que invertir a su cargo la construcción de un magnífico y moderno hospital con habitaciones individuales, por primera vez en la Comunidad Valenciana y seguramente en  España, con un coste de unos 6.000 millones de pesetas (unos 36 millones de euros). Este hospital a los diez años, pasaba a ser propiedad de la Consellería y, por lo tanto, del patrimonio de la Generalitat.

3º La administración tiene, además, un control permanente sobre el funcionamiento del hospital, a través del comisionado de la Consellería con capacidad de control e inspección.

-Sólo al anunciar la forma de gestión de este hospital, se produjo una reacción muy agresiva por los sindicatos y por partidos de izquierdas. Con este modelo de gestión económica y sanitaria y los genéricos, seguro que hoy las farmacias estarían cobrando al día y no hubiese sido necesario congelar las pensiones a los jubilados. 

Joaquín Farnós Gauchía. Senador Constituyente Miembro de la orden constitucional y propietario del balneario de talasoterapia Termas Marinas El Palasiet de Benicassim