EL PODER DE LAS ALGAS

  • El: 18.08.2010 13:56:23
Las algas se nutren del mar y guardan celosamente en su interior toda su riqueza, son conocidas y utilizadas desde la antigüedad o sus propiedades alimenticias y terapéuticas, no dejan de sorprender como fuente inagotable de salud de belleza.

Estos organismos milenarios que encierran el origen de la vida tal y como la conocemos. El contacto directo y constante con el agua marina hace que las algas absorban por ósmosis todas sus propiedades beneficiosas. Su alto contenido en vitaminas, proteínas, sales minerales y oligoelementos las convierten en ingredientes óptimos de complementos alimenticios y fórmulas cosméticas. Más de 20.000 especies forman parte de la rica vegetación marina. De ellas, sólo se conoce una mínima selección a la que muchos consideran la “despensa de la humanidad”.

Las algas se nutren del mar y guardan celosamente en su interior toda su riqueza, son conocidas y utilizadas desde la antigüedad o sus propiedades alimenticias y terapéuticas, no dejan de sorprender como fuente inagotable de salud de belleza.

Estos organismos milenarios que encierran el origen de la vida tal y como la conocemos. El contacto directo y constante con el agua marina hace que las algas absorban por ósmosis todas sus propiedades beneficiosas. Su alto contenido en vitaminas, proteínas, sales minerales y oligoelementos las convierten en ingredientes óptimos de complementos alimenticios y fórmulas cosméticas. Más de 20.000 especies forman parte de la rica vegetación marina. De ellas, sólo se conoce una mínima selección a la que muchos consideran la “despensa de la humanidad”.



Por lo que respecta a su uso en el campo de la estética, la afinidad máxima de las algas con la estructura cutánea y su similitud con la composición del tejido intracelular de la epidermis la convierten en aliadas perfectas de tratamientos regeneradores y purificantes. En ellas, el yodo, el magnesio, el potasio, el selenio o el zinc están presentes en cantidades elevadas por lo que su contacto directo con la piel es garantía de nutrición, hidratación y bienestar.

Atendiendo a su ubicación y en concreto a la profundidad marina a la que se encuentran, que es lo que determina su color característico, las algas se clasifican en tres grandes grupos.

• Algas pardas. Se dan en la superficie marina o a escasos metros de profundidad y al igual que el resto de las algas, absorben con avidez los diferentes componentes marinos. Estas plantas son extraordinariamente ricas en aminoácidos, vitaminas y minerales, por lo que sus beneficios para la epidermis y su poder anti envejecimiento es notable y conocido. Algunas de las más utilizadas en cremas, baños y envolturas son la Laminaria digitara y la Ficus vesiculosa. Sus extractos son ricos en alginatos de alto poder hidratante, y en ambos casos, su composición favorece la eliminación de toxinas del organismo. El yodo, también presente en cantidades importante, hace que aumente su poder drenarte y adelgazante, por lo que es habitual encontrarlas en productos y tratamientos tonificantes y anti celulíticos. Junto a ellas, existen otras otras algas pardas menos conocidas como la Ascophyllun Nodosum con destacadas características que hacen especialmente idóneas en tratamientos que limpia la piel en profundidad y generan el cutis.

• Algas rojas. Son un auténtico regalo del mar y muchas de su múltiples propiedades apenas se conocen. De ellas se obtienen sustancias como el agar y los carragenatol, muy utilizadas en la industria alimenticia y farmacéutica como complemento espesante y gelidificante. Además, son extraordinariamente ricas en zinc, selenio, magnesio, manganeso y otros minerales, vitaminas y oligoelementos, por lo que su potencial cosmético es de máxima importancia. En general, son muy valoradas por su alto poder emoliente por lo que su presencia en cremas y otros productos similares garantiza una textura adecuada a la piel y una óptima penetración de los diferentes principios activos. Algunas de las más conocidas y utilizadas son : la Palmaria palmeta, capaz de remineralizar la epidermis y devolverle su equilibrio, las incluidas en la familia de las Coralinas, cuya estructura y composición proporcionan protección frente a las radiaciones solares previniendo el envejecimiento cutáneo, la Choras Crispas, cuyos nutrientes proporcionan una hidratación máxima a las pieles secas y sensibles y la Elidían, muy utilizada en cremas y seros para revitalizar el contorno de ojos y proteger las manos de las agresiones externas.

• Algas verdes y azules. Son abundantes y su presencia es habitual a una profundidad media en océanos y mares de todo el mundo. Por sus sorprendentes aplicaciones cosméticas destaca la Espiralita, Un alga que concentra numerosos activos de alto poder hidratante y con una altísima capacidad de regeneración cutánea. Su presencia en tratamientos tonificantes y anti-edad es garantía de un cuidado óptimo. No hay que olvidar, también la Ulva Láctiva, extraordinariamente rica en vitamina C y con propiedades relajantes.



Eva Lidón Sancho Puerto