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| BENICASIM / EL PALASIET Cuando el mar es salud lunes, 01 de julio de 2002 |
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En el punto más alternativo de Castellón , entre la naturaleza y la civilización, este hotel desprende un halo de frescura, una leyenda legendaria y un remedio para los males BENICASIM / EL PALASIETCuando el mas es salud
Apesar de los numerosos edificios, nuestra habitación queda semiescondida en una ladera de pinos. El verde es el color dominante de esta pequeña finca que parece agarrarse a la montaña para no perder la vista sobre el mar. Esa ola de modernidad que ha barrido Benicassim en los últimos años parece llegar también a El Palasiet. Pablo y Joaquín, hermanos y responsables de este hotel familiar, saben que el turismo de salud tiene mucho futuro, pero no por ello reniegan de su pasado. RETAZOS DE HISTORIA. Lo que comenzó en los años 60 como un Centro de Termalismo fue reinaugurado en 1970 por el doctor Joaquín Farnós. En aquella época el estrés no hacia estragos y los problemas de espalda no eran tan frecuentes, pero sus técnicas de tratamientos para problemas reumáticos ya lograron un merecido reconocimiento entre clientes que todavía repiten. Con la remodelación realizada por sus hijos, El Palasiet se ha adaptado a los nuevos tiempos. Espacios luminosos, gusto por el diseño y algunas referencias al clasicismo sirven para desterrar esa imagen de turismo de salud igual a turismo tercera edad. Agua, acero y mar en una extraña simbiosis para un turismo poco usual, mucho más joven y dinámico de lo que imagina la gente que no lo conoce. Por eso no es extraño que equipos de fútbol y ciclismo hayan encontrado en estas instalaciones su pequeño centro de alto rendimiento, y que sus tratamientos de agua hayan creado una clientela adicta a cuidarse, a darse el capricho de una sesión de masaje o el placer de un tratamiento con barro o algas. Aunque seamos muy escépticos, después de unos días, palabras como hidrospa, ducha vichy, hamman o vaporarium tienen un significado. La electroterapia se combina con las cabinas de envolvimientos y las sesiones fisioterapia para eso que los ignorantes en la materia entendemos como “colocarnos el cuerpo”. A toda esta colección de embrujos, siempre podemos unir los atractivos del propio Benicassim. Aquí ya estuvieron los árabes y se enamoraron de la zona, pero no sólo la playa y el sol dan paz al visitante. Si nos interesa la música, el primer fin de semana de agosto tenemos el Festival de Música Independiente. Siempre podemos aprovechar en la primera semana de septiembre para ir al Certamen de Guitarra de Francisco Tárrega. Para glotones, obligada la cata de cocas de tomate y pan quemado de la Pastelería Paquita (Tfno. 964 300 548). ¡Eso también es salud!
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